
Ante todo decir que no voy meándome por los cajeros autómaticos. Evidentemente, de esta tira, lo que está basado en la realidad es la obsesión y el miedo que tiene la gente en los cajeros automáticos. Y no digo que no haya que tener cuidado, claro que sí, pero es que a veces me parece algo desproporcionado.
Hoy, por ejemplo, he entrado en un cajero a sacar dinero para hacer la compra y, a pesar de que el banco estaba abierto y lleno de gente, con los sistemas de seguridad a pleno rendimiento, el hombre que había delante de mi me ha echado una mirada por encima del hombro que, desde luego, si yo fuese un delincuente, habría pensado que ahí había mucha pasta. No sé, no es que me sienta ofendido ni nada de eso, pero es una de esas cosillas que te hace preguntarte en qué escala de macarrísmo estará tu aspecto.







A mí en los cajeros me dan ganas de decir: “Eco, eco, ecooo, ecooooo”. Porque entro, digo los Buenos días y lo único que recibo es el gesto asqueroso de encogerse la gente sobre sí misma, ocultando el puñetero número secreto y guardando el dinero en la cartera con pánico. Serán imbéciles, como si no pudiese robarles la cartera entera.
comentario por Ruth — Enero 28, 2008 @ 8:34 pm |
Joe, pues si tú tienes pinta de macarra… anda que yo con mi cara de estudiante de arquitectura que apenas duerme y no se peina…
El otro día al salir del cajero la señora que iba después de mí me miró con cara de “pobre, seguro que sablea la cuenta para drogas…”
comentario por Carabiru — Enero 29, 2008 @ 12:12 am |
Huy, no sabes tú el peligro que tiene ponerse en una cola. Y si es de la pescadería ni te cuento. No veas cómo se ponen las viejas, como el macho de la manada protegiendo su territorio no sea que te vayas a colar.
Y digo yo ¿pinta de macarra? Pero si pareces un típico señor respetable, hombre. Pareces.
XDDDD
Todos sabemos que eres uno de nosooootroooos XD
comentario por Miss Sinner — Enero 29, 2008 @ 10:27 am |
A mí me ocurre lo contrario, se ve que ser rubia y diminuta no impone nada de respeto. El otro día, mientras actualizaba la libreta, una señora justo detrás se me puso tan cerca que sentía su respiración en mi nuca. Puaj! Al final no pude aguantarme y tuve que volverme para decirle: “Perdone, es que me está respirando usted en la cabeza, ¿puede respirar un poco más lejos, por favor?”
comentario por Tamaruca — Enero 29, 2008 @ 1:03 pm |
Ruth: Serán imbéciles, como si no pudiese robarles la cartera entera.
Ja ja ja , es lo mejor que he leído en tiempo. Casi me parto yo solo.
Muy buenas las “tirillas” éstas, señor Josmachine. A ver si habla con los del diario Información y se turna con Mc Fly para publicar un día cada uno.
comentario por David I — Febrero 1, 2008 @ 5:50 pm |
Y nosotras sin saber que estás -también- haciendo esto.
Este chiquillo no para. Nos encanta tu camisa.
comentario por Tristana y yo — Febrero 2, 2008 @ 10:31 pm |
O.O cuantas cosas pasaron aqui desde la última vez que vine!
(si, fue hace mucho, pero es que lo tenías tan abandonado….)
Si hasta te hiciste humorista gráfico.
Me encanta!
comentario por Negra Murguera — Febrero 10, 2008 @ 11:37 am |