Precisamente el otro día lo comentaba con Ruth, uno abre un blog y una de las cosas que más le atraen es que tiene la casi absoluta libertad de expresarse y escribir lo que quiera. Y así va creciendo y se va formando una cierta comunidad a su alrededor. Pero con el tiempo el blog se va decantando, va tomando un estilo y se va centrando en una forma y de repente uno descubre que, en realidad, ya no es libre para escribir lo que quiera o como lo quiera, se debe a unos lectores que están ahí por que les gusta lo que leen y, aunque no fuese por eso, resulta muy complicado romper de repente un esquema de publicación que sabemos que nos funciona porque eso rompería también la coherencia del blog.  Pero bueno, uno siempre puede decir que es libre de ser esclavo de su propio blog, ¿no?.

Anuncios