Tengo una manía extraña, cuando voy en el coche y está sonando una canción que me gusta mucho tengo que escucharla entera. Es decir, si por algún motivo llego a mi destino y la canción no ha terminado me quedo en el interior hasta que esta termina. De hecho, si la música viene de un CD, una vez que el tema ha acabado, apago el equipo justo en el silencio entre las pistas para que no empiece el siguiente tema. No me gusta que suene ni la primera nota.

He de decir que esperar dentro del coche a que termine una canción tampoco es que me haga cierta ilusión pero si hay que hacerlo, se hace. La cuestión es que, invariablemente, cuando suena uno de mis favoritos aquellos semáforos que normalmente estarían en rojo están en verde, donde habría retenciones tengo vía libre y si el coche necesita gasolina aparecerá una gasolinera donde antes solo había un solar. Llegar a mi destino siempre es más fácil cuando la música me envuelve y quiero ir un poco más despacio. Pero tampoco hay prisa, ¿no?

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